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martes, 2 de febrero de 2016

Locuras Personales: sexto capítulo Cabezas Cortadas

¡Buenas, Solitarios! En este "Locuras Personales" no voy a hablaros de ninguna anécdota, si no a comentaros mis temores infantiles. Y es que de pequeña tuve varios sueños seguidos, durante tres días, para ser más concreta. Esto ocurrió a mis tres o cuatro años:
El primer sueño se sitúa en una iglesia. Yo estaba dentro, delante del altar. Éste tenía en la parte superior un cristal, donde se apoyaba la Biblia. Me asomé por curiosidad ante él, pensando que iba a encontrar algo de interés, cuando  descubro ante mis ojos nada más y nada menos que la cabeza de Lisa Simpson y la de una mujer pelirroja de pelo corto, Sonreían macabramente y las dos sostenían un cuchillo con la boca.

La segunda pesadilla ocurre en una cafetería de aspecto finolis. Mis padres y mi hermana se sentaron a tomar té al aire libre, mientras yo me dedicaba a inspeccionar la zona. En esto, descubro varias cabezas colocadas en posición vertical que, como no, agarraban cuchillos con la boca y sonreían de oreja a oreja. Mi reacción no fue otra que correr hacia mis padres para contarles lo sucedido, pero estos se limitaban a observar el rastro de sangre que mis enemigas dejaban tras sí al acercarse. Mi familia no hacía más que restarle importancia al asunto mientras bebían su té. Y yo corrí.










La tercera... no la recuerdo, pero sé que hubo una tercera. Supongo que ocurriría lo mismo, cabezas que me perseguían con cuchillos en la boca.  
No os podéis imaginar el miedo que pasé durante un tiempo... Tanto fue mi temor que cada vez que veía en las tiendas de ropa algún maniquí sin cuerpo, creía que eran ellas. Recuerdo pensarlo, sentirlo, temerlo. No es agradable tener 3 años...

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Locuras personales: cuarto capítulo- La rebelión

¡Hola,Solitarios! Hace un montón que no publico nada en esta sección,¿eh?  La razón es sencilla: no recordaba nada interesante acerca de mi persona que pudiera comentar por aquí. Sin embargo, hoy os traigo una anécdota que ocurrió hace 13 años, cuando iba a parvulitos.

Resulta que yo siempre he sido muy tímida, demasiado. No hablaba con mucha gente por esto y porque mis compañeros me caían bastante mal por ser diferentes. Sin embargo, logré ganarme el respeto de la mayoría en cuanto abrí la boca.

La historia es la siguiente: Cada cierto tiempo había que pintar unos dibujos que la profesora nos mandaba, y para ello necesitábamos colores. Cada día, un alumno repartía las dos cajas de colores entre las dos mesas, y siempre lo hacían las tres niñas que peor me caían. Lo que pasaba era que una de las cajas contenía colores a los que denominábamos "normales" (azul, rojo,violeta,rosa,naranja,verde...) y la otra contenía los "bonitos" (dorado, plateado, huevo,carne... además de los "normales"). Ellas siempre cogían para sí la caja bonita y nos daba al resto la normal.
Bien, un día no se por qué la profesora decidió que iba siendo hora de que otro alumno repartiera las cajas, y me llamó a mí. Me levanté y tranquilamente repartí las cajas entre las dos mesas, poniendo en la mía la bonita. Mi intención era impartir justicia, ya que nosotros también merecíamos los colores bonitos alguna vez. Pues ni os imagináis la que se lió...
Las niñas me miraron con cabreo, hasta que una de ellas se levantó y violentamente nos quitó la caja bonita de la mesa. Yo reaccioné rápido y la agarré del brazo tratando de impedírselo. Entonces, empezamos a discutir.
Ella insistía en que la caja era suya, que siempre la cogían, etc. Yo defendía que teníamos todo el derecho del mundo a utilizarla, pues ellas no eran mejores.
Repito que fue la primera vez en clase que hablaba, lo que desconcertó a mis compañeros, que una vez recuperados me defendían y victoreaban.
Recuerdo también a la profesora riéndose a mares al ver mi rebelión, incapaz de mandarnos callar a todos.

Al final ganamos la batalla, por si lo preguntáis.
 ....
Por cierto, antes de despedirme quería preguntaros si tenéis alguna idea para nombrar a esta sección, ya que "locuras personales" es el nombre provisional y cada vez me gusta menos ,porque no representa mucho la sección. Si tenéis alguna idea, dejadla en los comentarios. 

viernes, 10 de julio de 2015

Locuras personales- tercer capítulo: ¡Me he operado!

Esto no es en realidad una locura personal, más bien es una anécdota de lo que me ha pasado hoy. Tenía desde navidad un bulto enorme de grasa en el ojo izquierdo, por la zona interna del párpado exterior. No me dolía. A veces molestaba un poco y picaba, pero quise extraerlo más bien por estética, ya que un ojo hinchado como si te hubieran dado un puñetazo no es lo que se dice bello.

Había ido al médico de cabecera cuando no tenía muy claro lo que era y me había recitado una pomada que picaba más que el chile y no hacía realmente ningún efecto. Irónicamente, meses antes la farmacéutica me había aconsejado la misma pomada, pero yo no recordaba el nombre, por lo que no sabía que estaba perdiendo el tiempo.

Más tarde volví al ambulatorio y me dijeron que fuera al hospital porque se trataba de un quiste incrustado y se necesitaban otros materiales para extraerlo. Fui hará dos meses, suponiendo que me lo quitarían, pero no. Me habían engañado completamente. Lo único que hicieron fue analizarme el ojo y llegar a la misma conclusión que la médico de cabecera: es un quiste incrustado.
Me parece recordar que escribí una reseña indignándome sobre el asunto.

A continuación me hicieron volver para comprobar por tercera vez lo que era y decidir si se podía operar o no. Efectivamente, como me dijeron la primera  vez, era un quiste y se operaba fácilmente.

Hoy, bendito día, me he dirigido al hospital en ayunas y me he operado. La cosa aconteció de la siguiente manera:
Llegué y al poco rato me llamaron.Me acompañaron a una habitación y me ordenaron colocarme una especie de calcetines hechos con plástico y un gorro. También me pusieron una bata de la que no entiendo exactamente su función, ya que no tenía cierre y era bastante corta. Lo único que tapaba era media espalda. 
Acto seguido me condujeron a una sala de espera junto a una señora que no cesaba de lamentarse, consiguiendo que mis nervios fueran en aumento. Por suerte para mí, la tortura duró poco, puesto que la mujer no tardó en entrar a quirófano. 

Pensé que yo entraría a continuación de ella unos cinco minutos más tarde, no 20. La mujer que me acompañó me explicó que estaban teniendo un problema, y bueno, fue muy amable conmigo. Desde aquí te agradezco tu amabilidad, sin ti no sé si hubiera salido viva de aquel lugar.

Después de que me pusiera una gotitas anestésicas y un poco de pomada, me hizo pasar. Pude ver un montón de cachivaches a mi alrededor, pero no les presté demasiada atención, ya que no quería desmayarme del susto.
´Me acosté en una camilla y me conectaron cables y demás. Todo estaba saliendo bien, aunque me tensó mucho oír el ritmo de mi propio corazón a través de la máquina.De repente, vi que agarraban una aguja. "Genial"-pensé. No soporto las agujas. Para mí fue lo peor de toda la operación, comparado con eso,que me anduvieran metiendo unas pinzas en el ojo no fue nada. 
Debo admitir que me esperaba algo menos... doloroso. De vez en cuando pude sentir pinchazos en el ojo y veía el mundo completamente blanco. Pensé en algún que otro momento que me quedaría ciega o algo. Afortunadamente, la música que sonaba en la radio me ayudó a aferrarme a la vida y no pasó nada. Todas las cirujanas y enfermeras fueron muy amables, no tengo mucha experiencia con esos médicos ( los amables). Cuando acabaron, me llevaron a una salita a desayunar y me prepararon un colacao con galletas. Fue el desayuno que más agradecí en mi vida. 
Cuando bajé de la camilla me tuvieron que sentar en una silla de ruedas porque me estaba mareando un montón. Estaba súper pálida y temblaba. No soy muy buena paciente... Y todo por culpa de las agujas.
Finalmente el azúcar me reanimó y me levanté con nuevas energías. 
Espero no volver al quirófano por tercera vez...

domingo, 5 de julio de 2015

Locuras personales: segundo capítulo: ¡Tierra,mala!

¡Hola de nuevo, solitarios! Como he dicho hace varios días (no recuerdo exactamente cuando), hoy os traigo el segundo capítulo de Locuras Personales. No puedo decir que esta nueva serie vaya a durar mucho ya que, bueno, no me están pasando cosas raras todos los días, pero espero deleitaros con los pocos casos reales que acontecieron en mi vida.
Esta vez me gustaría contaros mi primer recuerdo.Tenía yo apenas unos tres años,creo que aún no los había cumplido. Mi hermana y yo hasta hace dos años íbamos todos los viernes a casa de mi tía para comer y pasar allí la tarde; ese no era un viernes diferente.
Recuerdo que, cuando hubimos terminado de comer, mi hermana se dirigió a la habitación de mi tía para navegar un poco por internet mientras mi tía se dirigía a la cocina a fregar, siempre estaba fregando. Yo me había quedado sola en la sala, con el chafarderío de Telecinco como mi único compañero. De repente, no sé muy bien porqué, me acerqué a las plantas que mi tía tenía en el salón y las observé un largo rato. He de decir que en mis tiempos mozos odiaba la tierra con toda mi alma, no me preguntéis porqué. Era el simple hecho de ver algo de color marrón oscuro impregnado de lombrices y otros animales que no estaba muy acostumbrada a ver y a los que temía como si pudieran hacerme algo.
Entonces, en un momento de ida de olla total,  pensé algo parecido a " Pobres plantas, rodeadas de tierra. Voy a salvaros".  Un momento después me dispuse a quitar con las manos y con una cara de asco extremo toda la tierra que rodeaba a esos seres vivos y la amontoné en varios montones en el suelo.
Una vez hecho el trabajo, me sentí orgullosa de mí misma.¡Había librado a las plantas y a mi propia tía de las garras de esa substancia marrón y de sus vomitivos huéspedes! ´Aunque tenía las manos manchadas no me arrepentía del crimen, ni me dio asco. Solo me sentía bien conmigo misma.
Por desgracia, mi alegría no duró demasiado: Mi tía había acabado de fregar y se dirigía al salón. Cuando me vio manchada de tierra de arriba a abajo, con toda esta repartida por su suelo fregado hacía unas horas y con mi sonrisa de diablillo, me echó la bronca más grande que me echaron en mi vida.
Recuerdo que tardé una semana entera en volver a hablarle del cabreo que pillé. Nunca más, me prometí a mí misma, iba a salvar a alguien de las garras de mi enemigo.

martes, 23 de junio de 2015

Locuras personales: primer capítulo: el perro y el ciego

¡Hola y bienvenidos a este blog! Hoy he decidido crear una nueva sección la cual continuaré depende de las visitas que obtenga. Trataré de contaros alguna aventura que haya pasado por mi vida, o alguna locura que haya hecho, o simplemente os contaré mi vida. Todo es posible.
Como principal historia, creo que debo empezar con lo siguiente que marcó mi posterior visión del mundo:
Me hallaba en el jardín de la casa de mis primos, ya que había ido a pasar el día entero con ellos.Yo tenía unos siete años de aquella. En ese momento había decidido no sé por qué esperar a mi prima en el césped, supongo que ella habría entrado en casa para hacer algo y yo me había quedado jugando con los perros. 
De repente, recuerdo que levanté la vista y vi que delante de mí apareció un señor de avanzada edad,calvo y con una especie de parche en el ojo.En un principio no me asusté ni nada, ya que había visto antes a algún que otro personaje sin un ojo, por ejemplo,Furia de los Vengadores. 
Todo era especialmente normal, hasta que el señor me sonrió con su ahuecada sonrisa y me preguntó:
_Me das a tu perro?
Le contesté:
_Lo siento, no es mío. Es de mi prima.
Y entonces, negándose a aceptar un no por respuesta, el hombre me empezó a hacer preguntas personales.
Yo me empecé a poner histérica, y ese sentimiento fue a más cuándo me preguntó si sabía lo que era el sexo. A ver, yo era una enana, ¿Por qué me preguntaba esas cosas?
Asqueada,decidí levantarme y entrar en la casa, también es cierto que mi intención era decirle a alguien que había un demente en el jardín.
Entonces, el hombre,suponiendo mis intenciones, me agarró del brazo y me gritó con voz autoritaria:
_¡Quiero a tu perro!
El perro(bendito sea) veía que algo andaba mal, por lo que empezó a ladrar. Gracias a su distracción, yo pude soltarme y correr directa a mi tío, que en ese momento venía hacia mí. No puedo decir que el hombre me caiga bien, pero le agradezco de corazón aquello.Se acercó al hombre, le dijo que el chucho no estaba en venta y le acompañó hacia la salida. A continuación, miró de barajar la manera de cerrar la entrada para que no volviera a entrar.
_ Es un pobre loco-me dijo en cuanto volvió a mi lado.Yo no hice más preguntas,ni nunca más volví a ese jardín.
.......
Bueno, espero que os haya gustado este primer capítulo de la sección.Añado que el nombre será provisional,ya que no se me ocurre nada más elegante.Prometo, ya que estamos, que lo contado anteriormente es verdad, al igual que todo lo que se diga a continuación. 
Gracias por leer esto.Nos vemos muy pronto con alguna ida de olla más.